Cerro Torre

Una montaña como ninguna otra.

Con una altura de 3.133 metros en plena Patagonia, el Cerro Torre es mucho más que una de las montañas más bellas y difíciles de escalar del mundo. Es una montaña legendaria. Su incomparable pendiente la eleva hacia el tormentoso cielo del extremo sur de Argentina –una imagen que recuerda perfectamente a la torre del castillo de Mordor o la tierra del mal del "Señor de los Anillos"–, único testigo de su primer ascenso, acontecimiento que encierra uno de los mayores enigmas no resueltos de la historia de la escalada alpina.

En 1952, el famoso alpinista francés Lionel Terray la calificó como la “Torre imposible“. Sus paredes eran demasiado empinadas y lisas, por no hablar de su clima extremo que, sin previo aviso, puede enviar desde una fuerte tormenta desde el Pacífico hasta envolver completa y rápidamente su cima.

Estos cambios meteorológicos son tan frecuentes en las montañas de Patagonia que el famoso escalador alemán Reinhard Karl las comparó a “los átomos, que existen pero no se pueden ver".

En 1958, el alpinista más fuerte del momento, Walter Bonatti, realizó el primer intento de ascenso al Cerro Torre, pero no lo consiguió. Hubo que esperar un año para que el italiano Cesare Maestri y el austríaco Toni Egger lo lograran. Fue un ascenso duro. El mal tiempo había helado las paredes, hasta el punto de que tuvieron que utilizar piolets y crampones para subir por el hielo.

Durante el descenso, sin embargo, su éxito se convirtió en tragedia. Las temperaturas subieron y el hielo empezó a desprenderse, llevándose por delante a Egger. Así lo contaría Maestri a su regreso. La cámara con la foto coronando la cumbre se había precipitado al vacío junto al desaparecido Egger.

Durante los años siguientes, el fracaso fue constante en cada una de las expediciones al Cerro Torre. Fue entonces cuando empezaron a surgir las primeras especulaciones acerca de la escueta historia de Maestri. Sin pruebas fotográficas de la ascensión, la afirmación de Maestri de que Egger y él habían trepado a la cumbre sobre el hielo resultaba una explicación demasiado simple que, para colmo, ni siquiera se respaldaba con la más mínima presencia de pitones u otras protecciones fijas, ausentes en la pared. Un hecho que contrastaron los equipos que intentaron la ruta tras ellos.

Para demostrar la solidez de su historia, Maestri regresó al Cerro Torre en 1970. Esta vez, armado con un compresor de gasolina que fijó colgado a pocos metros de la cumbre para, posteriormente, realizar perforaciones en la pared de la montaña e instalar 360 parabolts. Toda la comunidad de la escalada alpina se escandalizó con aquella actuación que fue considerada como una vergüenza. La figura del alpinismo italiano Reinhold Messner tachó el método de Maestri de un "asesinato de lo imposible".

Obviamente, este nuevo intento no hizo nada para probar la supuesta ascensión de Maestri en 1959. Para su segundo ascenso, el italiano eligió una línea completamente diferente, algo que alimentó aún más las sospechas de sus detractores. En lugar de restablecer su reputación, el italiano iba camino de arruinársela para siempre.

Para colmo, con el fin de asegurar la perpetuidad de su pionero ascenso, Maestri cortó los bolts instalados en el último largo; algo que nunca antes se había visto en la historia de la escalada alpina.

Pero, incluso en esta ocasión, su éxito tampoco se reconoció como el primer ascenso al Cerro Torre, ya que Maestri no subió hasta lo alto del “champiñón de hielo“ que corona la montaña. El italiano puso fin a su ascenso 50 metros antes de llegar a la zona donde termina la roca, y la nieve y el hielo conducen a la cima. Convertido en “figura trágica“ del montañismo, Maestri volvió a casa para, poco tiempo después, abandonar la escalada.

El primer ascenso indiscutible al Cerro Torre tuvo lugar en 1974 por, el también italiano, Casimiro Ferrari. El estadounidense Jim Bridwell fue el primero en repetir la Vía del Compresor. Y, pese a los bolts cortados por Maestri, fue capaz de escalar el último largo, que lleva su nombre desde entonces.

Tiempo después, el Cerro Torre volvía a los titulares. El famoso director de cine Werner Herzog ("Fitzcarraldo") lo utilizaba como escenario para su dramática película de montaña: "Scream of Stone". Herzog no compartía el método utilizado por Maestri así que, con la ayuda de un helicóptero, decidió retirar el compresor. En lugar de cesar, las protestas de la comunidad de escaladores se avivaron y el compresor volvió a ser a fijado en la pared. Las críticas, para nada tenían que ver con ningún tipo de lealtad hacia Maestri sino que hacían referencia al código de la comunidad escaladora que expone que los “asuntos de la montaña deben tratarse sobre la propia montaña“ y, sobre todo, sin la interferencia de aficionados. Un enfoque que también jugaría un papel muy importante en el posterior rodaje de Cerro Torre.

En 2010, el proyecto de escalada libre y filmación de David Lama en el Cerro Torre, de nuevo, acaparó la atención del mundo de la escalada. De primeras, hubo un enorme revuelo cuando el equipo de rodaje instaló bolts y cuerdas fijas, que más tarde serían retirados, en la pared de la montaña. La siguiente protesta de la comunidad montañera se produjo en 2012, cuando los jóvenes escaladores Hayden Kennedy (EE.UU.) y Jason Kruk (CAN) retiraron un número significativo de bolts de la Vía del Compresor. Lo que para ellos era devolverle a la montaña su merecido respeto, para otros era una degradación de la historia. La actuación de Kennedy y Kruk fue tachada como un verdadero acto de arrogancia, ya que la ruta más fácil para ascender a la montaña había sido anulada. En su estado actual (con los bolts eliminados), la montaña es, sin duda, una de las más difíciles de escalar de la Tierra.

El pico más próximo al Cerro Torre fue bautizado en honor a Toni Egger, que perdió la vida durante su expedición de 1959. Su cuerpo se encontró en 1975 pero su cámara y la posible prueba fotográfica de su exitosa coronación, continúan desaparecidas. La teoría de que él y su compañero Maestri llegaron a la cumbre en 1959 se considera, actualmente, refutada. Lo que realmente sucedió allí, a día de hoy se desconoce.

"ESTA MONTAÑA TIENE
CUALIDADES QUE, NORMALMENTE,
SÓLO SE ENCUENTRAN EN LOS HUMANOS;
ENCIERRA ALGO MALVADO,
ALGO MISTERIOSO, ALGO HORRIBLE".
Werner Herzog